Actitudes que te delatan como un Godínez

Ser “Godínez” no es solo un apodo, es un estilo de vida. Por todos lados hemos escuchado hablar de los Godínez, pero ¿Sabes quiénes son? o algo aún más importante ¿Eres un Godín sin saberlo?

 

Los Godínez son oficinistas que trabajan en grandes empresas o dependencias de gobierno. Por lo regular casi siempre visten de traje, portan el gafete de su empresa y tienen un horario de trabajo específico. La relación con los oficinistas surge en la década de los 90’s, cuando la generación que creció viendo al Chavo del 8 comenzó a notar similitudes entre sus compañeros de oficina y el memorable personaje “Godinez”.

Te presentamos una lista de situaciones que te delatarán. Si te identificas con 2 o más, resígnate ¡eres godín!

La frase favorita

De todas las cosas que puedes escuchar a diario, ni un “Te amo” superará un “Ya depositaron”.

Fiesta sorpresa para el compañero

Hoy no es un día común y corriente, es el cumpleaños de tu amigo godín y es tu deber decorar su escritorio, además de comprarle su pastel. Pero si te agarraron las prisas y no lo pudiste comprar, no hay nada que unos gansitos no solucionen.

¿Jueves?

Este día de la semana dejó de existir y le dio paso a “El Viernes Chiquito”. Te has resignado a la semana laboral, pero nomás llega el jueves y ya estás llamándole a los amigos para el pre de la fiesta, para ti no es jueves, es viernes chiquito.

 

Chilaquiles

No importa donde trabajes, siempre habrá un puesto de chilaquiles cerca. Y si eres godín pura sangre, hasta el número de la señora vas a conseguir para apartarle las 10 órdenes que te encargarán los viernes.

Creatividad godín

la imaginación no tiene límites, y cualquier cosa que encuentres en tu escritorio es un buen artefacto para tu uso personal o colectivo.

 

Taza

No eres un godín oficial, si en la oficina no tienes una taza de café o té. Aunque en realidad mueras por un tarro de cerveza.

 

Godín pambolero

En temporada de champions o cuando juega la selección, hay partidos que no puedes perderte, y como todo un godín lomo plateado tienes que buscar el partido por Internet para poder verlo. Pero esto es toda una misión porque debes de cuidarte de que el jefe no te cache, además de calmar la euforia por si se llegara a dar el caso de tener que gritar: ¡Gooool!

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