Culpas y placeres a la hora de comer

Siempre hay dudas sobre qué es bueno y malo comer, respecto a los alimentos más nutritivos o cuáles son mejores para tal o cual persona, y en ciertas ocasiones depende si es hombre o mujer.

Hay dietas para bebés, niños, mujeres embarazadas, viejos y jóvenes, enfermos y deportistas, todo esto nos lleva a pensar ¿qué tener en cuenta para comer de la manera correcta?

La mejor comida

Nadie puede pasar por alto que la mente juega un papel importante y es cierto que comer es un placer incluso para satisfacer al cerebro, explica Cirse Montes de Oca, coach en apoyo psicoemocional del Método PronoKal.

Y enlista recomendaciones para comer sin culpa y resultados que favorecerán la salud física y mental:

1. La comida no es el enemigo. Comer es necesario y es un placer. Lo importante son las decisiones que tomamos sobre qué, cómo, cuánto y cuándo.

2. La digestión comienza en nuestra mente. Cuando piensas, ves o imaginas tu comida favorita, comienzas a salivar y a segregar jugos gástricos. Cuando decidimos no ser conscientes de este proceso (por estar hablando por teléfono, manejar o trabajar) no estamos registrando el sabor, el olor, las texturas y el nivel de satisfacción. Por consecuencia, esto minimiza la calidad de nuestro metabolismo entre 60 y 70%.

3. Lo que pensamos, sentimos y creemos cuando estamos comiendo, es igual o más importante que lo que ingerimos. Si piensas que los alimentos que vas a comer te van a engordar o no te ayudarán a bajar de peso, así sucederá. El cuerpo detecta la amenaza del estrés y entra automáticamente en un estado de defensa y de autoprotección, dando la instrucción de almacenar grasa.

4. Busca ayuda profesional si lo que deseas es perder peso. Los malos hábitos alimenticios desencadenan problemas como obesidad y sobrepeso. Es importante buscar ayuda profesional para lograr un mejor estilo de vida con una opción, como la del  Método PronoKal.

5. Escucha tu cuerpo. La culpa es el resultado de tomar decisiones impulsivas, que después, cuando hacemos un alto, las valoramos y fueron en contra de nuestro objetivo. Es mejor cuidar la calidad de los alimentos, prudencia en las cantidades y tener siempre la necesidad de moverse o hacer ejercicio constante.

6. Identifica el hambre correctamente. Sé consciente de tu hambre, identifica si es hambre o antojo, cuánta hambre es, qué tipo de comida se me antoja, por qué quiero comer.

7. Come de forma consciente y sin distracciones. Estudios recientes indican que comer delante de la televisión aumenta las posibilidades de engordar. Lo mismo sucede con el ordenador o laptop, el celular y un libro, pues desvían tu atención de la comida e impide disfrutar de este acto que, además de necesario, es muy placentero.

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