Cosas que todos los mexicanos odiamos

En México hay cosas muy chidas, pero también tenemos algunas otras que todos odiamos y el odio nos une. Checa cuales son esas cosas que todo mexicano odia.

Los malditos penales

Al mexicano pordrá o no gustarle el fútbol, pero cuando juega la selección todos somos pamboleros. Desgraciadamente podríamos recordar al menos tres ocasiones en las que nuestra selección nacional fue eliminada a consecuencia de un penalti o de una ronda de penaltis. Y ya no digamos los clubes mexicanos porque la lista se alarga. Hasta hemos llegado a pensar que el equipo mexicano esté bajo el efecto de alguna maldición.

Los políticos

No existe ningún ex presidente en la historia reciente de México que no sea verdaderamente odiado. El odio generalmente se cultiva durante el periodo presidencial y una vez que culmina, no podrás encontrar a nadie que admita haber apoyado o votado por el ex mandatario. Aunque no solo aplica al presidente, a los diputados, senadores, presidentes municipales y ahora hasta alcaldes, todos los políticos son odiados en México.

Transporte público

No conozco a ningún mexicano que mencione lo bueno que es el transporte en el lugar donde vive. Más bien podemos escuchar muchas palabras sobre tráfico, microbuseros locos, baches, calles en eterna reparación, como dos cuerpos sí pueden ocupar el mismo lugar en el espacio y toda posible crítica en relación con el transporte en México. Hay muchas razones para quejarse sobre nuestros sistemas de transporte y nuestras normas de vialidad, y conocemos todas y cada una de ellas.

Méjico

¿Por qué los mexicanos odiamos tanto esto? Hay factores históricos relacionados con el colonialismo y con la tradición prehispánica que en parte justifican nuestra postura. Siendo honestos, es bastante curioso que en un lenguaje fonético como el español, la x se haya convertido en una especie de letra comodín. Por favor, no intentes usar la jota en México, especialmente si tu lengua materna es el español.

Los Chilangos

Algunas personas tienen argumentos en contra de los chilangos por ser arrogantes y mal educados (argumentos que tristemente podrían ser producto de alguna mala experiencia con cierto tipo de chilangos), pero también es cierto que mientras más lejos te encuentres del Distrito Federal, más fácil es encontrar gente sin muchos argumentos para fundamentar su odio. Aunque en México se dice que es fácil identificar a un chilango y lo describen con palabras como naco, grosero, fiestero, lo que es un hecho es que los chilangos son odiados en 31 de los 32 estados de nuestro país.

Los estereotipos

Bigotes, sombreros, caballos, tequila, huaraches y un poncho ¿Neta? Así es como nos ven en otras partes del mundo, está bien que así era Emiliano Zapata, pero hace más de 100 años. Sin embargo así nos siguen identificando en series, películas y en la realidad de otros países.