Es inevitable no echar una miradita.

¿Alguna vez te haz sentido culpable por no poder evitar verle el escote a alguna mujer?

Es algo inevitable hacerlo. Aceptémoslo, es muy difícil controlar nuestros instintos, es como un reflejo natural que tenemos por el simple hecho de ser humanos, siempre que tenemos la oportunidad de ver por encima de un escote la aprovechamos.

Según investigadores de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) existen varios factores por los cueles los hombres sentimos tanta atracción hacia los senos de las mujeres. Sin importar el tamaño, sean grades o pequeñas esa parte del cuerpo de la mujer nos parece sumamente atractiva.

Una de las razones por las cuales nos atraen hace que nos remontemos a nuestra infancia, pues aunque el dato sea un poco perturbador todo se relaciona en el momento cuando nuestras madres nos amamantaban.

Esta acción hace que los bebés relacionen los senos con la alimentación pues recordemos que en los primeros meses de vida la leche materna es importante para un recién nacido. A su vez la leche materna contiene hormonas como lo son la oxitocina y la dopamina, las cuales tienen una reacción química en el cerebro que son las causantes de provocar placer y tranquilidad.

Otro hecho importante que los investigadores recalcaron fue la teoría de la evolución de Darwin, pues los senos son sinónimo de fertilidad la cual depende del tamaño y forma de los mismos, al igual que el de las caderas.

Esto da como conclusión que a pesar de que el ser humano a reprimido muchos de sus instintos, el instinto reproductivo sigue siendo difícil de reprimir.

Así que puedes estar tranquilo, no eres un enfermo ni nada por el estilo, simplemente tu cerebro y hormonas tienen una conexión natural con los senos.

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