La 4T está haciendo sudar a los corruptos

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se está caracterizando por llevar a la cárcel a aquellos políticos que se vieron involucrados en actos de corrupción y otros delitos durante la administración pasada.

El caso más reciente es el de Rosario Robles, señalada por su participación en la Estafa Maestra, ya que de acuerdo con verificaciones financieras practicadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectaron que durante la gestión de Rosario Robles en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) se tejió una red de “simulación de servicios” con la complicidad de varias universidades locales, gracias a la cual se desviaron dos mil millones de pesos. La mañana de este martes, fue puesta en prisión preventiva justificada y trasladada al penal de Santa Martha Acatitla, por el presunto delito de ejercicio indebido de la función pública.

El pasado 9 de julio, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) cumplieron una orden de aprehensión en contra de Juan Collado, destacado abogado de políticos como Romero Deschamps y Enrique Peña Nieto, entre otros, por su presunta participación en la comisión de los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Otro de los casos destacados, pero que no se ha logrado su detención, es el del ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, señalado por su relación en los escandalosos actos de corrupción en México de la compañía brasileña Odebrecht. Pese a que, el pasado 28 de mayo, se giró una orden de aprehensión en su contra, Lozoya se mantiene prófugo de la justicia. Sin embargo, Gilda Austin, madre del ex funcionario, fue detenida en Alemania.

A este caso, se suma el de Mario Marín, ex Gobernador de Puebla, que tiene una orden de aprehensión en su contra; además de que la Interpol emitió una ficha roja para su detención, esto por su participación en el secuestro de la periodista Lydia Cacho; no obstante, se mantiene prófugo de la justicia.

No llevamos ni un año de que López Obrador tomó posesión como Presidente de México, pero todo parece indicar que va tras los políticos corruptos, esperemos que así sea y en algún momento giren una orden de aprehensión en contra de los funcionarios que estuvieron implicados en la Estafa Maestra, en el show de la detención de Javier Duarte y en contra del líder del sindicato petrolero, Romero Deschamps, quien durante años ha sido señalado por sus incontables actos de corrupción.

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