La curiosa industria del s3xo en Japón

La cultura japonesa está llena de curiosidades, especialmente aquellas referentes a la s3xualidad. Desde la prohibición de la prostitución debido a la ocupación estadounidense después de la segunda guerra mundial, en Japón, la imaginación ha proliferado cuando se trata de sacar fruto del s3xo y sus diferentes derivados.

La ley anti prostitución únicamente hace mención del coito. Es decir, no cierra la posibilidad de que se den otro tipo de prácticas s3xuales. Además, la definición de esta ley, no incluye los “acuerdos privados” a los que puedan llegar el cliente y el o la prostituta(o). Es probable que la diversificación del negocio s3xual explique algunas de las parafilias de los japoneses.

Estos son algunos de los negocios con los que uno puede encontrarse si visita Japón:

  • Soapland o toruko-buro
    Hace referencia a las casas de baños, que se remontan hasta el siglo XVII. En estos lugares, muy populares un Tokio, pero bastante caros, el cliente recibe un baño por parte de una mujer.

    Es un secreto a voces que lo que empieza como un “baño”, suele terminar en un encuentro sexual acordado entre las dos partes.
  • Pink salons o pinsaro
    Básicamente son burdeles que se especializan en el s3xo oral. Su precio es más accesible que el de un soapland.

    Al llegar al lugar, uno entra a un cubículo de muchos que hay, donde es recibido con una bebida. Una vez que uno se ha acomodado, entra una chica para practicarle s3xo oral. Uno puede recibir el servicio más de una vez, o mejor dicho, según la cantidad de bonos que haya comprado.
  • JK-Sanpo
    Una práctica controversial, ya que tiene la fama de ser una forma de trata de personas. Este servicio de acompañamiento, empieza con un paseo a lado de una joven estudiante, y suele terminar con una práctica sexual en un lugar privado.
  • Burusera
    Así se le llama a la venta de de ropa interior usada por parte de colegialas. Los precios de venta suelen ser una locura. Esta práctica, en donde no hay contacto directo con el “cliente”, funciona para aquellas mujeres que no desean concretar un encuentro s3xual.
  • JK sagyosho
    Este negocio consiste en que un grupo de jovencitas menores de 18 años, vestidas con falda, realiza origami o bisutería con las piernas abiertas (como si se tratara de un taller), mientras que del otro lado de la habitación, un grupo de hombres disfruta de observar sus bragas.

    Quienes tienen predilección por este tipo de práctica perversa, están dispuestos a pagar hasta 46 dólares por ver durante 40 minutos.
  • Salas de vídeo
    Como su nombre lo dice, son salas en donde el cliente disfruta de la proyección de una película nopor en solitario, o con la compañía de una mujer que lo masturba. Además de las películas, existen establecimientos que ofrecen striptease en vivo.
  • No-pan kissa
    Son cafeterías en donde las meseras se pasean en mini falda y sin bragas. La decoración del establecimiento cuenta con espejos en el piso, que le permiten a los clientes ver directamente el cuerpo desnudo de las camareras.
  • Imekura
    Son clubes de imagen que se caracterizan por tener temáticas hechas a la medida de las fantasías de los clientes, que van desde el típico encuentro con una enfermera o policía, hasta una chica en un vagón de metro, que permite simular una situación de acoso.
Etiquetas:||||||
Comentarios