¿Mala suerte o un destino cruel?

El día de hoy muchos países en el mundo festejan Halloween y aunque para algunas personas esto significa diversión y dulces, para otras pudo ser el final de su vida, tal es el caso de estas personas que no tuvieron un Feliz Halloween como lo planeaban.

Al rededor de Halloween se encuentran muchas historias, leyendas y mitos que a través de los años se han hecho populares o se han ido olvidando, tal es el caso de las historias que estas a punto de leer, que por lo que hemos investigado no solo se trata de creepy pastas, pues parece que todo es real.

Caleb Rebh

Caleb era un niño de 14 años que vivía en Michigan decidió trabajar para un parque de diversiones asustando gente, lo único que tenía que hacer era estar de un lado a otro sacando varios sustos en una casa de terror. Pero a Caleb se le ocurrió cambiar lugar con un esqueleto que se encontraba colgado de un árbol, quitó dicha figura y se puso la soga al cuello sin pensar en las consecuencias que podían ocurrir.

Tristemente Caleb cayó con la soga al cuello ahorcándose frente al público, el cual pensó que su actuación era muy real porque nadie lo ayudo, obviamente aquel niño falleció.

Brian Jewell

Los casos de muertes en Halloween son muy parecidos y tienen que ver con ahorcamientos en diferentes atracciones o suicidios. Brian Jewell era un joven de 17 años que trabajaba en una atracción de Halloween en Lakewood en donde fingía estar colgado de una cuerda. Ese día algo falló en el arnés de seguridad y Brian murió realizando su actuación en frente de centenares de personas, las cuales no se percataron de que el joven realmente estaba muriendo. Para el final del espectáculo los otros colaboradores se acercaron solo para darse cuenta de que Brian estaba muerto.

Parte de la decoración

En Denver un cartero realizaba su trabajo como de costumbre. Al entrar al patio de una casa adornada de Halloween se percató de un cuerpo que estaba en el pórtico, pero el cartero pensó que se trataba de un maniquí que era parte de la decoración.

Esa misma tarde llamaron al departamento de correos para presentar quejas por el hecho de que uno de los repartidores no pidió ayuda por el cuerpo de un hombre que se encontraba tirado fuera de su casa. Así es, el “maniquí” era un habitante de la casa quien se había desplomado por problemas médicos pero seguía vivo al momento de que el cartero entregaba la correspondencia. Si bien es verdad que el cartero pudo salvarle la vida, también hay que tomar en cuenta que en EU se toman muy enserio eso de las decoraciones… Aquí puedes encontrar el artículo completo.

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